La
trashumancia europea
es
la más y mejor documentada. Esto viene dado tanto por la tradición
milenaria
existente como por el desarrollo
económico
europeo
y la elevada inversión en investigación.
De hecho, en España fue nombrada Patrimonio
Cultural Inmaterial
en
2017.
La
trashumancia en Europa se concentra en la actualidad en los sistemas
montañosos,pues el continente presenta en general climas húmedos y
la lógica económica de la producción móvil es más fuerte en
sistemas de producción vegetal marginal. Las montañas
con
práctica importante de la trashumancia incluyen Escandinavia,
los Alpes,
los Cárpatos,
los Balcanes
y
las montañas de la cuenca
mediterránea.
Se distinguen dos
tipos de trashumancia en Europa:
- La trashumancia
mediterránea: Este tipo de trashumancia se da en la Francia
mediterránea, en la Italia peninsular e insular, en los Balcanes y,
sobre todo, en España.
- La trashumancia
alpina: El
ganado que realiza esta trashumancia alpina es el ganado bovino.
Durante el invierno las vacas están en los establos alimentándose
con el forraje que se ha segado durante parte de la primavera, el
verano y hasta en el otoño. En primavera sale el ganado a los prados
o los pastizales, alternando en unos o en otros, en el pueblo o fuera
de él, en la misma o en distintas alturas y distancias, que es lo
que caracteriza esta migración.
Estos
desplazamientos son, por esto, muy variados; unos, los más regulares
y sencillos, son de una sola etapa de ascensión de las vacas a zonas
más altas, para que vivan allí mientras crece la hierba en los
prados del pueblo; otros son algo más complicados, de dos etapas,
una a media altura, como en el caso anterior, y otra al “alpe”
propiamente dicho, hacia los altos pastizales que brotan, como en las
cumbres mediterráneas, al fundirse las nieves invernales.
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